Aunque existen muchos tipos de crudo, dos nombres dominan el mercado global: Brent y WTI. Funcionan como referencias (benchmarks) para fijar el precio del barril a nivel mundial, incluso cuando no se compra exactamente ese petróleo. Son, en la práctica, “índices de referencia” del mercado energético.
Brent: la referencia del mercado internacional
El Brent Crude procede de yacimientos del Mar del Norte (entre Reino Unido y Noruega). Es un crudo ligero y dulce (baja densidad y bajo azufre), ideal para producir gasolina, diésel y otros productos muy demandados. Se usa como referencia en Europa, Asia y África y representa cerca de dos tercios del comercio mundial de petróleo.
WTI: el referente estadounidense
El West Texas Intermediate (WTI) es también un crudo ligero y dulce, extraído y comercializado principalmente en Estados Unidos. Aunque en los últimos años ha perdido algo de peso frente al Brent, sigue siendo clave para fijar precios en América y como indicador económico global.
¿Por qué hay dos referencias?
La calidad del petróleo varía según el origen, igual que los costes de transporte, la capacidad de refinación y la regulación. Tener dos grandes referencias permite que los mercados regionales se ajusten a sus realidades locales, sin perder la conexión con el comercio internacional.
La influencia del Brent y el WTI en el precio de la gasolina
Aunque el crudo pasa por muchos procesos antes de convertirse en combustibles (como vimos en el artículo de refinación), el precio del barril es el punto de partida. Un aumento en el Brent o el WTI encarece automáticamente el crudo que compran las refinerías, lo que acaba afectando a:
- El precio del combustible en estaciones de servicio.
- Los costes de transporte de mercancías.
- El precio de derivados como plásticos o fertilizantes.
Estas referencias provocan un efecto dominó que puede sentirse en toda la economía.
Brent y WTI no son solo nombres técnicos: son el termómetro del mercado energético global. Cuando sus precios cambian, no solo se altera el coste del combustible en las estaciones de servicio, sino también el precio de muchos bienes y servicios que dependen del petróleo. Entender qué son y cómo funcionan ayuda a comprender por qué suben o bajan los precios y cómo influyen en la economía y en la vida cotidiana de millones de personas.